En los autobuses, los vendedores ambulantes, que vendían galletas, chocolates y caramelos, ahora venden pastillas de jabón antibacterial, algo que llama mi atención, pero tiene una muy razonable explicación: la escasez no solo de jabón de tocador, sino de harina de maíz, leche, detergente, papel toilette, servilletas y casi cualquier producto de primera necesidad. No sé cómo llamaría esta situación el gobierno, pero para cualquier persona pensante, como ente activo dentro de cualquier sociedad, eso se llama crisis económica que, por supuesto, genera una crisis social y política. El hecho de que estos vendedores ambulantes hayan cambiado su ramo de chucherías a productos de primera necesidad... ¿será una señal de la crisis?
¿Será esta la nueva version de aquel "Decreto de Guerra a Muerte"? VENEZOLANOS IMPUROS: PROHIBIDO OBSERVAR, ANALIZAR Y, MUCHO MENOS, DISENTIR Imagen tomada de Google imágenes y editada por mí La noche anda extraña… Ni siquiera el ladrido de los perros es igual. Hay una tensa quietud que se respira hasta en el silencioso vaivén de los árboles. Las horas han pasado sigilosamente, ni siquiera se han hecho notar en la habitación donde escribo. Miro a mi alrededor y todo parece en orden; igual en la calle; todo parece tranquilo ahora. Pero el precio de esta tranquilidad ha sido muy alto, hemos perdido, al menos, unas 35 personas. Es difícil comprender por qué para el ser humano es tan importante pisotear al otro y pasar por encima de sus más elementales derechos para sentir su propio poder. El terror a sentir que se está equivocado es escalofriante… Se pasa por encima de lo que sea, y la razón se disuelve en una especie de triunfalismo surrealista… Me envuel...
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